martes, 10 de agosto de 2010


Tus besos, caricias, abrazos. Tus te quiero, te amo. Tu mirada de niño bueno y enamorado. Tus labios que me hacen sentir en el cielo. Tus locuras, sonrisas, risas, gestos. Tus detalles que me alegran los días más tristes. Tu alegría, tus sueños, tus miedos. Esos miedos sin fundamentos. Tu esperanza e ilusión. Ese alma tan transparente, ese cuerpo que es sólo mio, y ese corazón enorme. Esas ganas de siempre hacerme feliz, de ser feliz. Tú.

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