sábado, 3 de abril de 2010



Sólo dime que me quieres y abrázame tan fuerte que no pueda escapar. No me dejes volver a casa, y entretenme con tus besos y caricias. Deja que el tiempo pase, mientras tu cuerpo se funde con el mío. Las agujas del reloj juegan en nuestra contra, por eso cada segundo contigo es demasiado importante. Deja que los cristales se empañen así nadie nos podrá descubrir. Afuera las estrellas, las olas del mar, la noche tranquila, todo serenidad. Dentro, tu y yo, demasiado calor, poco espacio, pero todo amor.

Te amo

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Que el temor a fallar no te impida jugar