martes, 20 de abril de 2010

Llegué a pensar que no quería volver a saber nada de ese sentimiento. Aquel que te vuelve débil, vulnerable, dependiente. Aquel que puede convertirte la vida en un infierno si no es correspondido, aquel que duele a más no poder si es traicionado, despreciado. Aquel que puede hacer que nos hundamos en un mar de lágrimas o nos escondamos en lo más oscuro de nuestras almas. El mundo no existe, la vida no tiene sentido- piensas al ver que se aleja de ti la persona a la que más amas y lo único que te deja es un corazón hecho añicos. Pero hay que saber seguir, hay que levantarse de la caída, aunque cueste mucho, y sonreír. No hay un único amor, hay miles de corazones dispuestos a volver a amar y formas de hacerlo hay muchas. Porque el amor también tiene su parte bonita, si no nadie se enamoraría. Querer a alguien de tal forma que se convierte en tu vida, sentirte llena de alegría cuando estás con él, querer que el tiempo se detenga para abrazarlo eternamente, imaginarte todos los amaneceres y atardeceres de tu vida a su lado cogidos de la mano, sentir que eres correspondida y que él daría su vida por ti, ver cómo lo único que le importas eres tú, mirarle a los ojos y ya saber lo que piensa, lo que siente.

LO ERES TODO. TE QUIERO

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