miércoles, 13 de enero de 2010

:)

Todos podemos equivocarnos, pero lo importante es darnos cuenta de nuestros errores, y si ya no podemos hacer nada para remediarlos, al menos si podemos pedir perdón por ellos.
Aunque a veces no sirve de nada porque no te perdonan, pero te queda el consuelo de haber pedido perdon y tener la conciencia tranquila. Si ellos no quieren ver que intentas arreglar las cosas para volver a estar bien, creo que tienen un problema.
Yo ya te pedí perdón, te toca a ti dar el siguiente paso :).

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Que el temor a fallar no te impida jugar