sábado, 2 de enero de 2010

Año nuevo, amor nuevo :)

Y se vuelve a quedar atrás otro año lleno de alegrías, risas, lágrimas, momentos inolvidables y momentos que son mejores olvidar. Mi vida ha cambiado en este último año de una manera tan radical que me ha sorprendido. Cada vez me doy dando más cuenta que ya se quedó atrás mi etapa de niña, que ahora soy más adulta y que debo tomar decisiones importantes, que a veces serán las correctas y otras no. Ahora tengo que afrontar los problemas cara a cara y no decir “eso no vale” y arreglarlo todo. Las muñecas se han convertido en libros y libretas, los cuales me conducirán a un futuro mejor. Ya no puedo esconderme detrás del sofá o debajo de la cama para huir de las complicaciones, ya no puedo llorar cada vez que algo no me salga bien. Tengo y debo de ser fuerte si quiero conseguir todo lo que quiero para mi futuro.
Un amigo me preguntó qué le había pedido a este nuevo año que entra, y sinceramente con el ajetreo de las uvas y el champán se me olvidó pedir un deseo. Lo típico sería pedir salud, dinero y amor. Yo me conformo con seguir con mi familia como todos los años, y pasar momentos inolvidables con mis amigos. Puede que este sea mi último año en Algeciras, pues lo más seguro es que me vaya a estudiar a Sevilla. Sólo quiero pasar el resto del curso lo mejor posible con mis amigos, hacer las mejores becas posibles y pasar un verano inolvidable junto a ti.
La noche del 31 al 1 fue especial, mágica, genial… Ocurrió lo que tenía que ocurrir y lo que, sinceramente, llevaba esperando desde hacía unas semanas. Creo y sé que eres lo mejor que me ha pasado durante mucho tiempo. Siempre has estado ahí, apoyándome, cuidándome, comprendiéndome y esperando. Ante todo siempre has sido mi amigo. Sabes de mis miedos, de mis problemas, lo sabes casi todo de mí, pero aun así te arriesgas. Poco a poco te fuiste colando en mi corazón, sin querer lo fuiste reconstruyendo con cada sonrisa, con cada mirada, con cada palabra. Te fuiste adueñando de mis sueños y ya no te salías de mi cabeza. Siempre te buscaba en cualquier parte, en el instituto, en el centro. Esperaba a que te conectaras para hablar contigo. Necesitaba de ti. Otra vez ese sentimiento, otra vez las mismas mariposas en el estomago, otra vez esa sonrisa tonta al hablar contigo. No sé cómo explicarte lo que sentí cuando me besaste, cuando me abrazaste. Fue una sensación de alegría, de paz, de volver a ilusionarme, de tantas cosas a la vez. Si esto es un sueño, no me despiertes porque quiero seguir soñando. No sé cuánto tiempo puede durar esto, pero lo que tengo claro es que quiero que tú me hagas feliz, que me trates como la princesa que dices que soy y que me hagas sentir especial como nunca me han hecho sentir. Enséñame a volver a amar, a darlo todo por ti, a que no nos importe nada, sólo tú y yo.
No podía haber empezado el año de una manera mejor, junto a ti.

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