jueves, 10 de diciembre de 2009

Lo siento...

¿Por qué te tuviste que enamorar de mí? Apenas me conocías, apenas sabías mi nombre, sólo sabías que era una chica de tu instituto. Sabías de mis problemas, sabías de mis miedos, sabías cuanto daño me habían hecho, pero te arriésgate. Te arriesgaste por mí, por intentar hacerme feliz, por intentar envolverme con tu cariño, por intentar curarme con tu amor. Y yo… sólo te hice daño. No pude corresponderte, porque aún sigue en mí él. No pude darte lo que necesitabas, lo que ansiabas, lo que te merecías. No pude quererte de la manera que esperabas, no pude hacerte compañía. Al final te hice lo que menos quería, daño. Te rompí el corazón. Lo diste todo y yo no te pude dar nada. Ahora me siento culpable, porque sé como te sientes y todo por mi culpa. No sé como lo hago, pero casi siempre termino haciendo daño a las personas a las que quiero. Ojala me perdones algún día, ojalá pueda conservar tu amistad, ojalá encuentres a la chica que de verdad te mereces, ojala yo pudiese olvidar y empezar de cero.

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Que el temor a fallar no te impida jugar